21.2.12

Monasterio

Nina golpea la puerta. No llueve, pero siente el mismo agobio de la empapadez. Es un monasterio grande y la monja que se acerca a abrirle la puerta se tarda 67 segundos en hacerlo. Poco más de un minuto. En ese tiempo Nina piensa en las cosas que la llevaron a pararse frente a esa puerta. No hay un hilo que las una, ni siquiera llega a laberinto. Golpea la puerta una sola vez, no insiste. Todo lo que se aglutina en su mente son meros bosquejos de historias que se le antojan incompletas, aún cuando la mayoría -pero esto ella no lo sabe- terminaron hace rato. El monasterio es una suerte de placebo. No busca la paz, eso lo tiene claro. Tampoco está resignada. Con esas certezas le basta. Se abre la puerta y Nina dispara.

1 Comentarios:

Anonymous Gaby Chauvin dijo...

Me encanta.

10:38 p. m.  

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